Y estoy aquí, sola otra vez, cuando ya no funciona nada y mi
mundo se ha parado, cuando me han obligado a frenar la corriente que me llevaba
y parar en un instante ha sido mi caída.
Que ya no estaré aquí, que las horas pasan y me quedo inmóvil,
que no hay nadie que me haga sonreír si no es ella, y ahora, ahora que podría
ser mía, la culpa la tengo yo, de todo.
Que desaparezco tal y como llegué, sin nada.