Hay colores que ya no brillan...

dimarts, 25 de desembre del 2012



Hoy va de confesiones.

Llevo tiempo jugando a ser Dios, a quererlo tener todo sin preocuparme por lo demás, a jugar con mi vida y con la de quien me rodea. Me gustaba sentir la velocidad de las cosas sin apreciar su tacto, me gustaba reír a carcajada limpia sin pensar que había alguien esperando. Me he pasado la puta vida soñando ser alguien que no quiero, fingiendo estar bien por las putas impresiones.

He necesitado en todo momento alguien que me parase y me dijera: eh, ya esta, echa el freno. Y con solo decirme esto sabía que todo iría bien. Quien lo ha intentado se ha marchado de mi vida y quien lo ha querido controlar ahora mismo no pueden ni consigo mismo. Rompo todo lo que toco.

Pero tengo que decir que hay alguien, alguien que me ha cambiado un poco la vida, alguien que le ha dado sentido a mi locura. Necesito que me frene y me diga que todo va a ir bien  pero no quiero hacerle daño.

Mi orden dentro del caos.

divendres, 7 de desembre del 2012

18:10.




-¿Sabes qué?
-¿Qué?
-Que me encantas, con todas tus borderias, con todas tus idas y venidas, con tus imperfecciones que son perfectas para mi, con tu sonrisa y la forma de tus ojos cuando sonríes. Que quiero hacerte feliz, enseñarte el azul del mar cuando se confunde con el cielo, enseñarte que a pesar de ser pequeña se querer y puedo conseguir que esto funcione... Que a pesar de la distancia quiero estar contigo, fumarme los quilómetros y hacer de ellos humo, hacer que desaparezcan. Quiero enseñarte que no tiene porqué hacerte daño, que si la cosa es mutua, el dolor puede ser inexistente. Y que si me prendo de ti, no pediré que me aguantes, tendré mis límites para no agobiarte. Aprender a amar otra vez, por ti. Pero todo esto te pueden parecer simples palabras que se esfuman como los días calurosos en que quiero tenerte, que todo esto son simples pensamientos.
Quiero demostrarte que puedo con esto y con todo, que tengo tiempo y luchar es un verbo que reside dentro de mi.