"Te
echo de menos"
No empezaré diciéndote que te quiero, porque tú y yo sabemos de sobras que muero por ti. Quiero pedirte tantas cosas que nunca me atrevo a abrir boca por si en una de esas palabras te sientes ofendida y pueda hacerte daño.
Ya no es lo mismo, lo has notado? Ya no soy yo quien te hace sonreír, quien te da los buenos días a diario ni quien te llama para decirte que me gusta tu voz, tu acento, tu energía y ganas de vivir.
Ya no me pierdo en nuestras conversaciones, porque ya no son como antes. Me pierdo mirando fotos viejas que despiertan algo en mi. Me pierdo cuando estoy sola y te recuerdo, cuando te paseas por mi mente con toda la tranquilidad sin tener permiso alguno, cuando te imagino a mi lado derecho de la cama, para que no me escape, agarrándome por la cintura. Cuando te imagino en el pasillo oscuro corriendo de un lado al otro, porque los pasillos están para ir de dos en dos, ¿recuerdas?
Puedo saber tu olor a quilómetros de distancia, y sé que me gusta. No puedo saber a que saben tus besos porque no sé si voy a tener el privilegio de ellos o si algún día te tendré tan cerca como para sentir como la respiración se te acelera sin sentido y yo me pongo nerviosa. El calor de tus abrazos lo llevo dentro sin ni siquiera haberte rozado.
No empezaré diciéndote que te quiero, porque tú y yo sabemos de sobras que muero por ti. Quiero pedirte tantas cosas que nunca me atrevo a abrir boca por si en una de esas palabras te sientes ofendida y pueda hacerte daño.
Ya no es lo mismo, lo has notado? Ya no soy yo quien te hace sonreír, quien te da los buenos días a diario ni quien te llama para decirte que me gusta tu voz, tu acento, tu energía y ganas de vivir.
Ya no me pierdo en nuestras conversaciones, porque ya no son como antes. Me pierdo mirando fotos viejas que despiertan algo en mi. Me pierdo cuando estoy sola y te recuerdo, cuando te paseas por mi mente con toda la tranquilidad sin tener permiso alguno, cuando te imagino a mi lado derecho de la cama, para que no me escape, agarrándome por la cintura. Cuando te imagino en el pasillo oscuro corriendo de un lado al otro, porque los pasillos están para ir de dos en dos, ¿recuerdas?
Puedo saber tu olor a quilómetros de distancia, y sé que me gusta. No puedo saber a que saben tus besos porque no sé si voy a tener el privilegio de ellos o si algún día te tendré tan cerca como para sentir como la respiración se te acelera sin sentido y yo me pongo nerviosa. El calor de tus abrazos lo llevo dentro sin ni siquiera haberte rozado.
No me trates de loca por querer un cacho de mi vida contigo, por querer hacer
que sonrías una y otra vez, no me trates de eso cuando mi único objetivo es ...
Trátame
de rara por no haberte tenido nunca y sentirte cerca a la vez.