La rabia recorre mi cuerpo y allí se queda. Me mueve por pequeños impulsos eléctricos que poco a poco me van haciendo daño y cuando hay muchos, se colapsan, me hundo en mi misma y a partir de allí ya no se que hacer. Mi orgullo se va, me abandona, me deja sola como siempre, y poco a poco, mis ojos hablan. Lágrimas resbalan por mis mejillas, llegan a mis labios y noto el sabor salado de ellas, las amargas noches junto a ti y las calidas tardes a tu lado, eso, eso que sencillamente se queda en nada. Pero así es como quiero que sea.
Calada tras calada, en esta vieja silla, me doy cuenta de que ya nada me pertenece, lo perdí todo, empecé sin saber de que iba la cosa, pero me di cuenta, un puto juego, solo eso.
~Tú a lo tuyo, yo a lo mío.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada